¡Buenas! Una cosita, ¿creéis que el cuerpo también habla? :O
Hoy hablaremos principalmente de la comunicación no verbal realizada mediante gestos enfocándola a la intervención tutorial con las familias.
Hoy hablaremos principalmente de la comunicación no verbal realizada mediante gestos enfocándola a la intervención tutorial con las familias.
Hoy
en día no sólo podemos comunicarnos de forma verbal, sino también con nuestro
cuerpo.
Los gestos son formas de comunicación no verbal ejecutada con alguna parte del cuerpo, y producida por el movimiento de las articulaciones y músculos de brazos, manos y cabeza. El lenguaje no verbal ayuda a aprender más sobre uno mismo y a mejorar las relaciones con los demás, ya que nos ayuda a conocer mejor a las personas.
El lenguaje del cuerpo dice mucho más que las palabras, ya que en cuestión de comunicación cara a cara, lo que dice nuestro cuerpo es muchísimo más importante, porque nos puede revelar mucha más información. Muchas veces nos callamos cosas que no queremos decir por miedo o por vergüenza, pero nuestro cuerpo siempre nos delata.
Aunque los gestos pueden llegar a fingirse, como por ejemplo si alguien no te cae bien y tú finges estar a gusto con esa persona, una parte de nuestro cuerpo tiene siempre a contar la verdad.
En el caso de las tutorías con los padres, nosotras
como maestras debemos ser conscientes de que este tipo de lenguaje puede
predominar y tenemos que estar atentas ya que muchas veces hay que interpretar
ciertos comportamientos o gestos que realizan los padres y que indican todo lo
contrario a lo que dicen.
Los gestos más comunes que nos podemos encontrar son los siguientes:
- Cruzar los brazos: actitud defensiva.
- Acariciarse la barbilla: evaluar, decidir.
- Moderse las uñas: estar nervioso, inseguro.
- Una sonrisa falsa: engaño, traición, falsedad.
- Mirar hacia abajo: no se aprecia lo que se escucha.
- Mirar constantemente el reloj: impaciencia.
- Golpear ligeramente los dedos contra la mesa: impaciencia.
- Inclinar la cabeza hacia delante: interés.
- Caminar erguido: confianza y seguridad en uno mismo.
- Cruzar las piernas balanceando ligeramente el pie: aburrimiento.
- Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados: agotamiento, cansancio.
- Frotarse un ojo: dudas.
- Tocarse ligermaante la nariz: mentir, desconfiar o rechazar algo.
- Un tono de voz demasiado alto: sugiere una personalidad agresiva o impetuosa, capaz de actuar con violencia en cualquier momento determinado.
- Pisadas repetidas en el suelo mientras alguien está quieto: nerviosismo, impaciencia, intranquilidad.
Un ejemplo en el que podemos ver todos estos gestos es en la serie "Miénteme" (Lie to me), en la que se muestra una serie de investigaciones de un grupo de especialistas que detectan mentiras y analizan el comportamiento de las personas mediante la interpretación de los gestos.
Aquí os dejamos un vídeo para que le echéis un vistazo :)
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